La perdición se vuelve aburrición, la aburrición se transforma en recuerdos, y los recuerdos en pesares y dolores. Casualidad, siempre te espero, pasar frías mañanas sin saborear el dulce sabor de tus labios es como vivir en una tormenta de llantos y reclamos; es verdad nunca te he tenido, pero no significa que dentro de mi no vuelen esos sentimientos e ilusiones que fecundan y se hacen más reales o ¿irreales? en tu caso.
Yo seguiré haciéndome la bruta, la que no entiende, la que no quiere entender, pero en el fondo muy en el fondo, se que amarte y tenerte será lo más complicado y lo más estúpido que he deseado. Muchos laberintos, personas que pueden entrar y salir, menos yo, que ciego mis pensamientos y voy por el mundo con una sonrisa hipócrita, con cara de niña absurda que no ha madurado lo suficiente para aceptar la relidad, regando amor, amor, amor y mucho amor.
Yo seguiré haciéndome la bruta, la que no entiende, la que no quiere entender, pero en el fondo muy en el fondo, se que amarte y tenerte será lo más complicado y lo más estúpido que he deseado. Muchos laberintos, personas que pueden entrar y salir, menos yo, que ciego mis pensamientos y voy por el mundo con una sonrisa hipócrita, con cara de niña absurda que no ha madurado lo suficiente para aceptar la relidad, regando amor, amor, amor y mucho amor.

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