jueves, 4 de marzo de 2010

Saltos...y tres puntos.


Siento estar defraudando a mi interior, constantemente me respondo con sofismas y me vuelvo creyente de estas argucias. Pero qué más, aunque me encuentre en un punto donde no he dejado de pertenecer a mis convicciones, también estoy entre el miedo de olvidarlas a causa de los nuevos vientos que soplan y me arrastran, vientos que me llevan y me halan fuertemente.
Reconozco que me encuentro peculiarmente feliz, las órdenes y sugerencias establecidas hace algunos meses no me han afectado como lo esperaba, sigo soñando, sigo pensando en terminar y luego abordar, sigo pensando que el tiempo es corto y que lo más deseado algún día llegará, sigo pensando en los paisajes bucólicos, en la necesidad y satisfacción que me dan aquellos personajes sacados de libros, en aquel jardín donde suelo leer y aquella escalera de siglo XIX, en ella por la cual se puede subir y observar el cerúleo. Ahhh obvio y escuchar el hermosos sonido de los aviones mientras cierro los ojos e imagino que estoy dentro de ellos.
Saludos a los que leen, saludos a los que están por ahí en algún lugar y saben que estoy aquí.

1 comentario:

Ju@n dijo...

Ya sé que estás ahí. Ya sé que estás aquí. No pierdas la esperanza. Lo vas a lograr: es evidente la Fuerza que hay en ti. ¡Guao! Me alegra saber que estás allí y de esa manera. Mis alas empiezan a ponerse pesadas (especialmente desde hoy), pero podría indicarte algunos trucos para volar bien alto escamoteando la bruma y el peligro de las tormentas... Pero, no me creas a mí, sólo atiende a mi mirada.