
El tiempo, que corre cada vez más rápido, tumbando y llevándose todo lo que hay a su lado; hace que los sentimientos y recuerdos vayan creciendo. Como aquel ciervo joven que corría para salvarse de su depredador, buscando nuevos horizontes, tranquilidad y quizás dejar de ver a su problema. Pero que pasa cuando deja a sus seres queridos, en ese territorio sombrío, solitario y especialmente rodeado de bestias enemigas?
Pues no lo se, pero se ha ido y para no volver, para estar lejos de mi y tratar de borrarse en mis pensamientos.
Siempre me dijiste lo mismo, “que si algún día te marchabas no me ibas a olvidar”, pues eso es lo que espero. Durante el tiempo transcurrido, la tristeza cotidiana y la intervención del viento furioso, que pasa sobre mi cara todas las mañanas y noches al recordar tu forma de ser tan HUMANO; La dirección de lo inesperado, surge, viene y se va, caricias de padre o quizás de amigo; sentimientos escondidos o quizás perdidos en un laberinto sin respuesta; ojos de ilusión o quizás de amor; dolor o quizás rencor.
Te pienso y la incógnita de la igualdad se hace más rara e indescifrable, Te Extraño.
Pues no lo se, pero se ha ido y para no volver, para estar lejos de mi y tratar de borrarse en mis pensamientos.
Siempre me dijiste lo mismo, “que si algún día te marchabas no me ibas a olvidar”, pues eso es lo que espero. Durante el tiempo transcurrido, la tristeza cotidiana y la intervención del viento furioso, que pasa sobre mi cara todas las mañanas y noches al recordar tu forma de ser tan HUMANO; La dirección de lo inesperado, surge, viene y se va, caricias de padre o quizás de amigo; sentimientos escondidos o quizás perdidos en un laberinto sin respuesta; ojos de ilusión o quizás de amor; dolor o quizás rencor.
Te pienso y la incógnita de la igualdad se hace más rara e indescifrable, Te Extraño.

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