lunes, 21 de septiembre de 2009

Un día por el centro.




Es increíble no cansarse de caminar por las calles del centro, de esperar lo absoluto del día, de la palabra de cualquier vendedor de manillas y las caras tristes, pensantes de la gente que pasa arrasando con su propio aire.
No importa si llueve, o si hace el sol más abrasador de los últimos años, sólo se puede sentir en cada paso la tranquilidad y la razón de tantas cosas. Nunca hubiera pensado que el olor del viento atrallera los recuerdos, el olor era nítido, nítido como las imagenes y las sensaciones de alguna época.


Entrando a la biblioteca, te das cuenta que la mayor parte del tiempo lo dedicas a detallar personas, nos hacemos los grandes, ojeamos por aquí y por allá y caminando por los corredores creemos ser los mejores lectores. También observé en su último día la exposición de Andy warhol, muy atractiva y pudo llenar las espectativas que tenía, lo que más me gustó fue la obra de Silver Clouds, una especie de globos plateados con forma del empaque de adentro del cereal o algo así, todos rellenos de helio, según Andy era lo más parecido a una de sus famosas latas de Campbells, fue una opción para no pintar y presentar la onda del futuro. Otra obra que me gustó mucho fue la de 5 muertos, era algo genuina. Pero por ratos pensaba si una exposición de estas no contradecía la intensión de Warhol, al fin y al cabo se estaba volviendo consumismo el asistir a un evento como estos y terminar comprando cuanta maricada de pop-art había.
Y terminando el día empecé a sufrir con los tramites obligatorios que pide el estado, casi tres horas esperando a que me dieran un cita para tomarme los datos y la foto de el nuevo documento de identidad que me lo dan en 4 meses.

La tercera imagen (Silver Clouds)

No hay comentarios: